REVISTA CICPC
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lo establece. Nosotros somos por excelencia los
investigadores, los científicos, pero hay algo muy
particular y es que el director y los principales ge-
rentes de la PNB son hombres que se formaron
en el Cicpc; como el comisario general Luis Fer-
nández que es el director o el comisario general
Fabio Faoro subdirector. Por supuesto tenemos
que trabajar articuladamente y eso es lo que he-
mos hecho. Estos muchachos que nos están dan-
do se graduaron en diciembre de investigadores
en materia criminal. Muchachos que no tienen nin-
gún tipo de vicio, que acaban de salir de la UNES.
Obviamente tienen que aprender lo bueno, porque
aquí hay puros funcionarios que conocen la ma-
teria.
En el Eje Oeste está el comisario Gregory
Benners, quien tiene 60 funcionarios del Cicpc y
40 PNB.
Informó el comisario jefe y magíster Luis
Ollarves que en menos de quince días de estruc-
turados los ejes, en este sector fueron detenidos
más de 41 homicidas.
--Si seguimos así en un año vamos a sacar
de circulación mínimo a 1.000 homicidas que van
a estar tras las rejas, pagando su delito. En el
Oeste han bajado los muertos y se han incautado
muchas armas.
Este eje, según dijo, abarca el municipio Su-
cre, parte de la Av. Urdaneta, La Pastora, el 23 de
Enero, parte del túnel Boquerón que llega hasta el
kilometro 14 vía El Junquito. Tiene una extensión
muy grande, hasta la carretera vieja de La Guaira
y Blandin.
--¿Dónde estará ubicada el eje Oeste?
--En el último piso de la Subdelegación Oes-
te. Eso lo restauraron y tiene baño, dormitorio, ai-
res acondicionados, computadoras, a Dios gracias
estamos haciendo historia con este proyecto, pri-
mera vez que yo en mis 21 años veo que a la Divi-
sión Nacional de Investigaciones de Homicidio se
le dan tantos recursos, tantos hombres, tantas uni-
dades: 40 unidades Hilux, 56 motos de alto cilin-
draje, 100 radios portátiles. Nos aportaron pistolas
Beretta muy buenas, chalecos tácticos operativos.
Nos dieron 30 pares de esposas para cada uno de
ellos, estamos hablando de 150 pares de esposas;
en mi vida había visto que en la policía me dieran
tantas esposas.
Añadió que el Ministerio Público aportó 26
fiscales para que participen en las diligencias de
los 4 ejes
--Son única y exclusivamente para homici-
dios, ellos son los directores del proceso, van a
estar pendiente de hacer sus planes de trabajo, de
que se cumplan todos los parámetros hasta que
llegue la orden de investigación, todas las exper-
ticias que tienen que solicitarse en los homicidios,
estar pendiente de que se soliciten, se recarguen
los testigos, de que se llame a los familiares de
los occisos, que se busque el protocolo, el acta de
defunción, acta de enterramiento. Estar pendien-
tes de cuando un funcionario solicite la orden de
aprehensión no haya ningún tipo de trabas, vía ex-
press, de solicitarla al tribunal de control que tam-
bién esta comprometido con esto, porque esto no
es un niño que no nació sin un padre o una madre.
Tiene padre, madre, hermanos, familiares; aquí es-
tamos comprometidos el Cicpc, el Ministerio Públi-
co, Poder Judicial y el área penitenciaria.
RETORNO
El comisario jefe y magister Luis Ollarves se
muestra orgulloso de estar de nuevo en esa de-
pendencia.
-- Volví a mi casa, una división por la cual
deben pasar todos los funcionarios del Cicpc. El
anhelo y la satisfacción más grande es pasar como
jefe pero yo no podía pasar por aquí como uno
más, tenemos que dejar huellas positivas.
Aseguró que aparte de la Criminalística “los
grandes casos los ha sacado la División Nacional
de Investigaciones de Homicidios y con eso he-
mos demostrado que estamos a la altura de cual-
quier policía de investigación. Cuando llegué no te-
níamos un dormitorio merecedor de un funcionario
que da el todo por el todo nada más por amor a su
profesión y amor al prójimo. Ahora tienen un baño
en el cual ducharse después de 24 horas de sudor,
sin dormir, de ir a la morgue. Porque todos los días
el funcionario tiene que ir a la morgue a presenciar
las autopsias, esas son cosas que de repente las
desconocen los demás, los funcionarios de la di-
visión tienen que ir en la mañana a presenciar las
autopsias, colectar los diferentes proyectiles que
se le extraigan a los occisos y ver la pre-historia.
Además tienen que declarar testigos y no tenían
buenos cubículos”.
Con la ayuda de la empresa privada “le pusi-
mos un piso de alto trafico, que pone el ambiente
más agradable; le hicimos un dormitorio a los mu-
chachos con piso de porcelanato, un buen baño,
una buena poceta, una buena ducha, un buen la-
vamanos con su tanque y su bomba. Tienen col-
chones con sus edredones, aire acondicionado,
computadoras y mesas nuevas; hicimos una oficia-
lía nueva con topes de granito, conseguimos guías
portátiles, hicimos un baño a las damas, hicimos
una entrada nueva y pusimos el estandarte”.
--Eso es parte de la gerencia y yo soy de los
que piensan que capitán que no va, capitán que
no manda. En diciembre fuimos a buscar a una
banda que es un “carrusel de la muerte”, cuyos
integrantes salían en dos carros todas las noches
a hacer sus fechorías. La mayoría de ellos eran
delincuentes fugados de los diferentes penales.
En la vía sin estudiar a la victima con un carro lo
trancaban, sometían a sus víctimas y pedían a los
familiares 100, 200, 1000 bolívares fuertes. Si no
lo conseguían las mataban. Entre esos estuvo el
funcionario del Cicpc Barroso que fue profesor de
Iupolc, lo bajaron en La Carlota y lo mataron. A raíz
de eso nosotros comenzamos a trabajar e identifi-
camos a la banda: ellos mismos asesinaron a un
ciudadano de nacionalidad portuguesa en Petare,
a un señor y a un gerente del Metro de Caracas en
Las Mayas.
Esos casos fueron aclarados porque los in-
vestigadores trabajaron con telefonía, retratos ha-