REVISTA CICPC
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ños, porque hemos reconceptualizado nuestra
visión, reorientado nuestro propósito, nuestra
misión de vida y ese es un ejercicio eterno, no
cesa, incluso hasta la muerte”
El subcomisario Ildemar Soto Martínez
prosiguió su discurso improvisado y añadió
que “la transformación es un proceso vital,
esencialmente humano, que no escapa a la
ciencia como parte del conocimiento del saber,
del conocimiento objetivo y sistemático que
es el que nosotros debemos hacer ejercicio,
porque es el que materializamos el día de hoy
como graduandos. Mi mayor reflexión hacia
los graduandos, dilectos ahijados que tuvieron
a bien designarme como su padrino, que hago
extensivo a los compañeros de la maestría y la
especialidad, pues se inscribe dentro de una
premisa generalizable, para compartir en una
misma línea, como humanos, como compañe-
ros, como miembros de una misma sociedad,
de una familia. Quizás está la situación en re-
visar la actitud frente a la transformación”. Dijo
que “Mario Bunge en uno de sus postulados fi-
losóficos que los acreedores del conocimiento
científico necesariamente debemos obedecer
a una actitud científica, la cual debe estar en lí-
nea con la comprensión de nuestros procesos
naturales, humanos, organizacionales, socia-
les y todo lo que tenga que ver con el manejo
cotidiano del entorno humano. Para eso nos
preparamos, para eso fortalecemos la base
del conocimiento científico”.
--La reflexión y mi mayor énfasis es en
transmitir que nosotros como profesionales,
el gran reto que tenemos es reformular nues-
tra actitud porque es un ejercicio humano y
demostrar, con acreencia y actitud científica,
nuestra capacidad y nuestra línea ante los
cambios, para hacer parte de ellos, porque
somos copartícipes, somos protagonistas y en
nuestro caminar dejamos huellas, sembramos,
nos siguen, nos adelantan, nos acompañan.
Es una gran responsabilidad, asumir lo que
significa en un símbolo instrumental de per-
gamino un título. Ese logro no fuera posible
en ustedes, dilectos graduandos, si no viene
acompañado de transformaciones continuas.
Pidió a los familiares que los disculparan
por haber restado tiempo en casa para estudiar.
“Gracias a ustedes, esto es el resultado” y fue
interrumpido por una salva de aplausos.
Agregó que los profesores también tenían
méritos en ese logro. “Y merecen también un re-
conocimiento”. Otros aplausos lo interrumpieron.
--Y por supuesto Dios, pues no fuera posi-
ble sin su presencia, sin su acompañamiento,
estar acá. Y se me ocurre citar las virtudes teo-
legales, que están contenidas en el lenguaje
litúrgico: el amor, la fe y la esperanza. Amor,
porque es lo que nos mueve; fe, porque es la
que nos obliga a luchar por nuestras conviccio-
nes, a caminar a paso firme; y esperanza por-
que ahora es que hay que construir. Ustedes,
la familia, la sociedad, la patria lo necesitan.
Dios los bendiga.
Nuevos aplausos premiaron sus palabras.
RECONOCIMIENTOS
Ewuar Rodríguez Castañeda y Yulibel
Contreras Ramírez entregaron al director de
Iupolc una placa de reconocimiento para el
instituto. Luego él mismo recibió otra placa de
parte de sus ahijados, los licenciados y TSU.
Estos estuvieron representados por José Me-
dina Sánchez y Gladys a Silva Reyes.
Holman Carvajal Romero, quien tuvo el
mayor índice (17,34) entre los alumnos de la
Promoción de Magister en Gerencia y Admi-
nistración de Policía y Lorena Andrade Gon-
zález, quien alcanzó el más alto promedio de
18,52 puntos en la promoción de Magíster en
Criminalística, tuvieron a su cargo hacer en-
trega de su placa a su padrino, el especialista
Rubén Guevara.
Los familiares del epónimo de las promo-
ciones, Detective David Carrero, recibieron un
reconocimiento de manos de Denis Gil Car-
vallo y Roberto Pinto Pérez. Fueron ellos su
progenitora, Ana de Carrero; su viuda, Karla
Gualdrón de Carrero; su hermana Giselle Ca-
rrero y su hijo David Carrero.
Edgar Villegas Bravo y Juribi Justi entre-
garon una placa al profesor especialista Ricar-
do Mujica; José Gallardo y Ana Julia Colina To-
var, quien obtuvo el más alto índice académico
de los especialistas en Criminalística (17,38),
hicieron lo propio con el profesor magíster Je-
sús López.
Para finalizar el acto, el orfeón de Iupolc
interpretó el Himno de Iupolc, creado por el
doctor y comisario Álvaro Pacheco.
Quienes presidieron el acto se retiraron,
mientras un clarinetista entonaba La canción
de la Alegría
l
Nuevos magisters y directivos de la Revista Cicpc